LIBROS ABREVIADOS

 

 

 

Traducido por María Camila Herrera Schlesinger

Nunca he sido muy aficionado a los libros abreviados (o ‘condensados’). Estos resultan ser intentos de resumir las novelas, incluso las más grandes, a veces en versiones tan cortas como 36 páginas.

Estos libros son útiles para los estudiantes de un segundo idioma, ya que sería demasiado difícil de leer las obras más famosas de la literatura en su forma original: muchos de estos pueden tener 300 páginas o más.

Aunque los libros abreviados pueden ayudar a introducir al alumno a la literatura clásica, creo que son útiles principalmente para mostrar al estudiante de que se trata el trabajo original, eso es, como es la trama.

Los libros abreviados no son muy buenos en mostrar aquello que era tan especial acerca de la obra original. Ellos no son en esencia la literatura y la mayoría de ellos tampoco son ejemplos de la buena escritura, aunque quizás sean una tarea exigente para reducir un libro a una décima parte de su longitud original.

Aparte de las historias de ‘alto concepto’ (las que se puede explicar en muy pocas palabras), el lector de un libro abreviado a menudo se pregunta la razón por la cual el autor fue tal genio o aquella que hace al original un libro clásico de la literatura.

Los libros abreviados son un poco como las cenas de TV empaquetadas en el supermercado: que a pesar de compartir el mismo nombre del plato y la mayoría de sus ingredientes, se quedan cortos respeto al verdadero ‘sabor’ del plato original.

Por supuesto, con los famosos libros de ‘alto concepto’ podemos ver fácilmente desde la versión abreviada la razón por la cual la obra original era excepcional. Por ejemplo:

"Un náufrago inglés despierta prisionero de diminutas personas de una pulgada de altura, se hace amigo de ellas y tiene muchas aventuras." GULLIVER’S TRAVELS, Los Viajes de Gulliver, de Jonathan Swift (1726) (No te preocupes por las otras tres partes de esta novela; rara vez se leen)

"El loco capitán de un barco lucha contra una ballena gigante – ¡y la ballena se defiende!" MOBY DICK de Herman Melville (1851)

"La vida de un esclavo de Kentucky quien es separado de su familia y resulta ser vendido por el río Mississippi" UNCLE TOM’S CABIN, Cabaña del Tío Tom de Harriet Beecher Stowe (1852)

"Un niño pequeño, dejado a su suerte, se une a una banda de ladrones en el viejo Londres y luego es rescatado" OLIVER TWIST por Charles Dickens (1838)

"Un caballo nos relata su propia historia de vida, mostrando la crueldad que sufrieron los caballos en el siglo XIX" BLACK BEAUTY de Anna Sewell (1877)

Cualquier niño o estudiante que lea estas obras aún en una forma muy breve, apreciará lo que las hace 'clásicos' y tal vez, las recordarán por la vida. El problema es, en mi opinión, que el estudiante podría pensar que ha leído ‘el libro de verdad' y no tendrá necesidad de retomarlo.

Los profesores partidarios de libros abreviados señalan, razonablemente, que los alumnos pueden que nunca tengan la oportunidad de conocer estas obras escritas por cualquier otro medio, y, como ya he dicho, los estudiantes de un segundo idioma tienen que leer algo.

Me imagino que los mejores maestros les darán más detalles sobre la redacción del libro original en el salón de clase y les explicarán el talento del autor.

Teniendo en cuenta que los estudiantes están leyendo en su segunda lengua y aceptando que el libro original es demasiado grande y ‘difícil’ para el alumno regular; a regañadientes yo acepto que los libros abreviados tienen su lugar, especialmente para los niños más pequeños en el aula, por lo menos los niños están leyendo algo y no jugando los últimos video juegos.