Los Papeles Póstumos

 del Club Pickwick

Parte 3

 

 

© John James Carty

Traducido por Adriana Roque

 

Así que es justo decir que toda la pesadilla que fue Bardell vs Pickwick solamente le pasó. El nunca hizo nada. Es la inocencia del Sr. Pickwick la cual alimenta y sostiene la comedia. La inocencia que metió al Sr. Pickwick en problemas también lo sostuvo contra toda adversidad.

Una cosa que él hizo, así como sus compañeros el Sr. Winkle, el Sr, Tupman y el Sr. Snodgrass, fue comer y beber. Dickens era un gran escritor con respecto a la comida, a menudo describiendo las comidas en los hoteles de carretera, donde los viajeros por diligencias y otros podrían sentarse en una mesa para doce o más personas.

Como ha sido dicho tan frecuentemente, nadie escribe de comodidad y satisfacción mejor que Dickens. Cómo lo pone Bernard Darwin,

‘Dickens era supremo describiendo la ‘comodidad’, el contraste entre el viento rebelde y el clima de afuera y la chisporroteante chimenea adentro.’

Y nuestro distinguido autor no es tímido describiendo el placer que produce el alcohol. La Reina Victoria subió al trono en 1837, así que Dickens y el Sr. Pickwick eran pre – Victorianos que se convirtieron en Victorianos tempranos.

El tomar el brandy caliente con agua y ponche fuerte (con cerveza negra para los sirvientes) es descrito con gran libertad e incluso respeto; es un asunto de todos los días.

Es imposible para mí el creer que un hombre benigno y ‘simpático’ como el Sr. Pickwick podría haber sido tan alborozado, achispado, alegre, gozoso, enyesado y un simple borracho y también haber sido el héroe del libro en cualquier momento después durante la época Victoriana.

Puedo pensar solamente en el personaje de Harris en ‘Tres Hombres en un Bote’ por Jerome K Jerome (publicado en 1888) pero pienso su cariño por bebidas fuertes es solamente mencionado de paso.

Pero el hecho que si es mencionado por completo, en un contexto fuera de culpabilidad, es notablemente suficiente.

De hecho, pensando en ello más a fondo, dudo si algún libro con tal feliz adjunción al alcohol podría haber triunfado en el Reino Unido o en los Estados Unidos hasta los principios de los años sesenta, pasados mas de cien años.

Simplemente no hubiera sido aceptable hasta los sesenta. Aunque este es un pensamiento raro, tengo uno aún más – el siguiente libro que abierta y felizmente trata el tema del uso y abuso del alcohol es ’Mis Malas, Malas Maneras’, la biografía de la estrella de cine de Hollywood Errol Flynn, publicada en 1959.

Tengo que excluir las grandes novelas Rusas porque aunque sus personajes siempre parecen estar consumiendo una buena cantidad de vodka, nosotros los que vivimos en tierras más calientes pensamos que su uso es principalmente medicinal.